La aventura de emprender (parte 2)

Continuando con la primera parte de "La aventura de emprender", en la que hablé de la falsa seguridad del empleado por cuenta ajena, hoy hablaré del Emprendedor. 

Voy a hablar desde la experiencia, y en todo momento lo que voy a decir aquí es mi opinión. No soy ni mucho menos un experto y mi startup va a paso de tortuga. Pero por si te sirve de algo, creo que es bueno leer la opinión de los que han acabado ricos, de los que se han arruinado y de los que todavía lo están intentando (mi caso). A mi realmente leer casos de éxito me motiva, pero a la vez hecho de menos sentirme identificado con el día a día de emprender. Por eso escribo en este punto del camino, para intentar inspirar a los que se encuentren como yo, empezando.

Ahora sí: La aventura de emprender

Emprender es más fácil para unos que para otros. Por motivos económicos y por su forma de ser. El tema financiero es obvio: si en mi entorno hay dinerito y además tengo el apoyo de ese entorno, pues evidentemente la preocupación por ese tema será menor. Y en cuanto a tu personalidad, ¿eres un jugador en equipo o un lobo solitario? ¿necesitas que sea TU idea para que te motive, o te dejarías seducir por la idea y el empuje de otro y sumarte a su proyecto (que, entonces, pasará a ser de los dos)? 

A continuación desarrollaré ambos puntos.

Poderoso caballero es Don Dinero

El dinero… es lo básico para empezar. Leerás por ahí que no es necesario, que con buenas ideas y mucho esfuerzo puedes suplir la falta de cash. Pero es mentira cochina. A no ser que vivas con tus padres y tus gastos mensuales se reduzcan a tu factura de móvil y pizza, necesitarás dinero para montar un chiringuito respetable. 

¿Dónde conseguirlo? 

  • Ahorros: dado que la sociedad actual nos lo pone tan fácil para ahorrar, seguro que tienes un buen dinero en el banco o invertido, ¿verdad? No, ahora en serio, pasemos al siguiente punto…
  • Préstamos: No te rías, hubo un tiempo en que era posible que un banco te financiara, y volverá a ser así algún día  (espero). De todos modos, si tu idea es muy buena, ¿por qué no intentarlo? Otras fuentes de préstamos son tu familia, amigos, echarte una novia millonaria. Sé creativo. Pero sea la opción que sea, es muy importante explicar bien tu idea, cómo piensas monetizarla y cuándo estimas empezar a tener ingresos. Pedir dinero a tu gente tiene el beneficio de un interés más bajo, pero te expones a perder SU dinero en el camino. 
  • Inversores Ángel / Capital Riesgo: Otra opción interesante es la de obtener inversión de un angel investor (invierte SU dinero en ti) o empresa de Capital Riesgo (sociedades que invierten el dinero de otros, el cual administran). Ambas opciones tienen una cosa en común: lógicamente, esperan recuperar su inversión y además obtener un beneficio. Ese extra que sacarán puede ser una parte de tu empresa, acciones, o parte de tus beneficios. Cuanto mejor y más rentable sea la idea, más opciones tienes de negociar condiciones favorables. 

Elegir una opción no es sencillo, pero ante todo tienes que intentar dalvaguardar tu patrimonio y no quedar mal con nadie por el camino. Todo un reto. 

Crear una empresa no es sencillo, y si lanzas un producto o servicio al mercado necesitarás crecer para cubrir demanda. Eso significa contratar, tarde o temprano. Tendrás gastos legales (impuestos, tasas, gestores), infraestructura (servidores, máquinas, local, facturas), personal (salarios). 

Los expertos recomiendan que hagas un cálculo honesto de tus gastos mensuales incluyendo todo eso (y un colchón para extas), y lo multiplieques por un número que va de 6 a 12. Esto es, el número de meses en el que no tendras beneficios pero sí gastos. Y el número debería ser el tiempo en el que estimas que tus gastos se igualarán a tus ingresos (break-even point o punto muerto). El momento en el que entrarás en el umbral de rentabilidad. 

Startup compaginada con trabajo

Queda otra opción, que sinceramente, a mi no me ha ido muy bien. Y es compaginar un trabajo de 8 horas con el sueño de emprender. 

Uno puede pensar que con esfuerzo y dedicación, y renunciando a muchas cosas durante determinado tiempo, será posible crear una empresa a la vez que se trabaja para otro.

Esto no es imposible, pero seamos sinceros: es casi imposible. ¿Por qué?

  • Motivación: Plantéate esta pregunta: ¿Es posible tener el empuje para sacar adelante con profesionalidad tu trabajo para otra empresa, mientras en tus "ratos libres" te "centras" en la tuya? A menos que tu trabajo habitual pueda hacerlo el becario, requerirá de ti que también estés centrado en lo que haces, ¿correcto? Te pedirán implicación, dedicación, profesionalidad, tener tu cabeza puesta en los objetivos de tu puesto y de la empresa, etc. Contarán contigo como parte de un equipo. Ahora bien, si tú andas soñando con dejar ese trabajo y montar tu propia movida, ¿cómo vas a centrarte? Es uno u otro, no puedes centrarte en dos cosas. No puedes dar el 100% aquí y allá. En uno de los dos siempre el porcentaje es menor. ¿Cual de los dos eliges? ¿La empresa para la que trabajas? Mi respuesta: entonces deja tu proyecto personal, porque si la empresa de otro tiene más prioridad que la tuya, no merece la pena dejarla. ¿Eliges tu empresa, tu proyecto? Mi consejo: deja tu trabajo. No tiene que ser inmediatamente, pero ponte un calendario. Pide una reducción de jornada. Sé consecuente con tu decisión y tu elección, nadie dijo que fuera fácil. Si vas a arriesgar para intentar vivir tu sueño, tienes que ir a por todas.
  • Tiempo: Venga, seamos sinceros. Trabajas 8 horas (ja! esto es España, trabajas 9 mínimo). Llegas a tu casa después de estar todo el día con el ordenador. Tu pareja (y posiblemente tus hijos) quiere pasar tiempo contigo. Tu cuerpo empieza a acusar la vida sedentaria (o, si haces deporte, descuenta ese tiempo de lo que te queda de día). Has tenido un mal día en el trabajo. Sinceramente… ¿vas a sentarte en tu ordenador de casa, y concentrarte al máximo en tu proyecto? Si la respuesta es que sí, llámame, ¡quiero trabajar contigo! No digo que no sea posible, ni que hayan puntos intermedios, pero, ¿es suficiente para crear una empresa? Piénsalo.
  • Equilibrio: somos seres humanos. Necesitamos ocio. Ejercicio físico. Nuestro cerebro se satura, y la creatividad requiere de ciertos mimos a nuestra psique, además de cierto grado de salud. Si tu vida consiste en pasarte el día ante un ordenador, no llegarás muy lejos. Ya no como emprendedor, sino como ser vivo. Y no creo que te queden muchas ganas ni mucho empuje para llegar lejos en esas condiciones.

En el siguiente punto puedes encontrar la respuesta que cuadre tus expectativas. Buscarte uno o varios aliados. Retomamos la pregunta que hacía al principio de la entrada: ¿eres un jugador de equipo o necesitas tener tú todo el control, el riesgo y el mérito?

Emprender en compañía

Dicen que buscar socio es como buscar pareja: no es algo que te puedas tomar a la ligera. No te vale cualquiera, tenéis que tener la misma visión y además ser complementarios.

Durante mi carrera profesional he recibido ofertas para hacer cosas más allá de mi trabajo. Normalmente las aceptaba, pero solo con el tiempo veo mi error. No estaba en situación de querer formar parte del proyecto de otro, porque secretamente soñaba en tener el mío propio. Hubo una persona que fue la que más oportunidades me ofreció de sumarme a su sueño. Incluso me consiguió un trabajo interesante para que tuviera ingresos mientras le ayudaba a definir ese proyecto y hacerlo crecer. Dimos pasos en la dirección correcta, pero debo admitir que nunca me impliqué. No es que yo quisiera ser la estrella, es que simplemente no podía centrarme en mi trabajo diario, su sueño, y el mío. Demasiadas cosas en mi cabeza. Fue un tiempo después de desistir de intentar encajar en su proyecto para centrarme en el mío, cuando fui consciente de mi actitud. Nunca debí comprometerme si no estaba realmente dispuesto. Y lo he aprendido porque ese mismo error lo ha cometido otra gente conmigo. He conocido personas con las que he conectado, les he contado mi visión y les he metido en el carro de mis proyectos, asumiendo que su ilusión era equiparable a la mía. No lo era. Tienen sus propios sueños, sus propios objetivos. Me decían que sí, que contara con ellos. Habían reuniones, amagos, pero nunca nada se materializó en algo tangible. Exactamente la misma actitud que tuve yo con mi mentor, al que le tengo que agradecer mucho. Solo ahora veo lo que hice porque me está pasando. Ofrezco compartir sueño, cuento mis ideas "revolucionarias". Obtengo sonrisas, declaraciones de buenas intenciones, promesas… Pero no veo nada sólido salir de nuestra feliz unión, mitado colega, mitad socio.

Lo que sí veo es que si intento empujarles a cumplir esas promesas, se alejan de mi. Les pierdo como socios, y sinceramente, también como colegas. Y la misma situación, calcada, me ha pasado ya un par de veces: dejan de tratarte como antes, dejan de haber conversaciones sobre posibilidades y sobre futuro. Cada vez les ves menos, compartes menos cosas. Un día te cuentan que han empezado otro proyecto del que ni siquiera te habían hablado, o se han juntado con otra gente -con la que sí hacen cosas-. En defintiva, te das cuenta de que has compartido tus aspiraciones con una persona que ya tenía las suyas. ¿Y quién renuncia a sus propios objetivos, con los que ha soñado durante tiempo, para cumplir los planes de otra persona? Todos queremos ser los protagonistas de nuestros sueños.

Pero no desistiré, el truco está en no pretender ser una estrella, no es mi ego el que manda. El truco está en ser selectivo, y no intentar arrastrar a cualquiera hacia tus planes. Lo mejor es, quizá, dejarse encontrar por alguien a quien tu idea le llame la atención, le provoque el mismo cosquilleo que a ti, le ilumine la cara y el futuro. Alguien dispuesto a poder decir "nuestro sueño". O lo contrario, si encuentras a alguien con un proyecto alineado con el tuyo, dispuesto a compartirlo contigo, dejar de lado tu lado superstar. Porque no nos engañemos, cuando le abres la puerta a alguien para crear algo grande juntos, estas metiendo a esa persona en tu vida. Pasaréis juntos por momentos buenos y malos. Tiene que haber confianza, y para ello, es imprescindible que todos los miembros de esa unión miren hacia el mismo sitio. Si cada uno empuja hacia una dirección, el inexorable destino de tu proyecto será el fondo de un cajón.

Espero que este testimonio te resulte inspirador. ¡Estaré encantado de recibir tu comentario!

Sobre el Autor

luis

Technical Project Manager, con más de 15 años de experiencia en desarrollo web. Fotógrafo y productor de vídeo amateur. Bloguero, usuario activo de varias redes sociales, especialmente calles, cafeterías y restaurantes. Fan de Batman. Felizmente casado con una chica geek. Nómada.

  • Pingback: La aventura de emprender (parte 1) | luisserrano.es()

  • Emprender siempre es duro, muy duro y mas con los tiempos que corren, Una vez alguien me dijo: ” Nadie se hace rico legalmente” creo que es verdad

    • Bueno díselo a los políticos, no? 😉 Yo no aspiro a hacerme rico ni trabajando ni emprendiendo, sólo quiero vivir haciendo lo que me guste, y que de paso eso me pague las facturas. Creo que trabajar para uno mismo es un reto en sí mismo, más allá de la función que desempeñas, el día a día de manejarte en la jungla y luchar para conseguir hacer algo grande. Aspiro a que lo más excitante del trabajo no sea el café de la mañana 🙂

      Gracias por leerme y por comentar!

      • “Creo que trabajar para uno mismo es un reto en sí mismo”
        No hay palabras más apropiadas para decirselo, emprender es para los valientes, aquellos que saben en donde quieren llegar, aunque sin garantias, van en pos su libertad.

  • De los mejores posts que has escrito, Luis. De hecho, de los mejores posts que he leído sobre este tema.

    Emprender conlleva un riesgo tremendo y un esfuerzo sobrehumano. Es abandonar una posición de comodidad para adentrarse en la selva. Y a la selva no puedes ir “a ver que se cuece”. Tienes que ir con cuchillo, saco de dormir, provisiones y todo tipo de herramientas que te permitan la supervivencia. Si no, estás perdido.

    Mucha suerte en tu aventura, ya sabes que la sigo desde que empezaste. Y espero que te vaya de miedo. El talento, las ganas y la experiencia ya los tienes a montones.

    • Gracias señor 🙂 Te agradezco el comentario, me halagas con tus palabras, jeje.

      Me alegro mucho de que te haya gustado, y simplemente espero que estas palabras animen a alguien a cumplir con sus sueños. Y si de paso me traen un socio comprometido de verdad, pues mejor que mejor, jajaja.

      Mucha suerte a ti también, y espero que nos sigamos mutuamente por mucho tiempo!

      Un abrazo!

Copyright © 2014. Luis Serrano. Todas las opiniones vertidas en este blog son personales y no representan de forma alguna a las empresas en las que trabajo.