Transformación: crónica de un cambio vital

Hoy me he levantado lo suficientemente motivado, inspirado y melancólico para afrontar esta entrada, que he querido escribir desde hace años.

Hay experiencias que te cambian la vida, pero siempre hay una concreta que supone un antes y un después. Yo he vivido muchas historias que sin duda me han marcado, y me han cambiado. La que sin duda me marcó para siempre fue mi decisión de mudarme a Londres.

Empezó como una huida hacia delante, un billete de ida y una maleta llena de miedo y esperanza. Y terminó siendo la mejor experiencia de mi vida.

Tenía 27 añitos, mi vida estaba encaminada: pareja estable desde prácticamente el inicio de mi vida adulta, piso en propiedad en el que vivía con ella, coche, trabajo, amigos… en fin, “todo”. Pero un día, como fichas de dominó, una cosa tras otra fueron cayendo y desapareciendo. Me vi perdido y solo. Mi vida dejó de tener sentido casi de un día para otro. Pero afortunadamente, en vez de usar la derrota como excusa para refugiarme en malos hábitos y hacer alguna tontería, decidí hacer una “locura” constructiva.

Entré en un chat del IRC, y pregunté en el canal #valencia lo siguiente: “¿alguien ha estado alguna vez en Londres o tiene pensado ir? Busco información”. Le había dado vueltas al tema durante un tiempo, cuando las piezas que formaban mi vida se desmontaban ante mis ojos. Quería aprender inglés, pero sobre todo, quería hacer algo grande. La decadencia de mi ciudad, Valencia, ya era bastante notable. Paro, contratos basura, conductas caciquiles, empresas que bajaban la persiana… en fin, expectativas negras. Ya había intentado escapar de ello yéndome a Barcelona una temporada, pero no funcionó.

Una persona me abrió un privado en el chat. Una chica, también de Valencia, me dijo la frase que cambió mi vida. Me dijo: “El 8 de febrero me mudo a Inglaterra con otras dos chicas. ¿Te apuntas?”. Quedaban apenas 3 semanas, pero 10 minutos después ya había comprado mi billete de sólo ida en Ryanair.

De pronto volvía a sonreír. Tenía una meta de nuevo. No sabía que iba a pasar, pero si de algo estoy orgulloso es de mi instinto, y éste me empujó a que le obedeciera, diciéndome alto y claro que no podía dejar pasar esa oportunidad. Así que no me arrepentí, dije que “sí”, y en un “sí” se quedó. Estaba decidido: me marchaba lejos.

Acababa de vender el piso en el que vivía con mi ya ex novia, y tenía unos cuántos miles de euros en la cuenta, y cero deudas. Tomé la decisión de no quemar la pasta: llegaría a Londres y me adaptaría al plan de estas chicas, que no era otro que vivir en un hostal hasta encontrar trabajo y una casa compartida.

Recuerdo el día que llegué. Había cambiado 1000€ por libras esterlinas. Estaba cara cuando fui, 1.5€ costaba el pound. Me di el primer capricho a mi mismo: fui en taxi desde Victoria Station, donde me dejó el Stansted Express (un tren que va desde el aeropuerto de Stansted hasta el centro de Londres) hasta Bayswater, el lugar donde iba a conocer en persona a las chicas con las que conviviría… ¡en la misma habitación! Cuando llegué a mi destino, saqué torpemente billetes para pagar al taxista, los llevaba en un sobre de papel, el mismo que me dieron en el banco.

Esperé a Elena y Aguasanta, una de Logroño, otra de Badajoz, en la puerta de un hostal regentado por indios (muy común en Londres). La chica valenciana no vino finalmente, se quedó en Valencia por amor. Por desamor yo me fui, y ella se rajó por lo contrario.

Elena, by Luis Serrano

Elena, by Luis Serrano

Lo que pasó a continuación fue mágico. De hecho la magia que empezó ese día duró dos años. Dos años maravillosos, llenos de descubrimientos, de gente extraordinaria, de vivencias irrepetibles. Mientras escribo esto, las lágrimas caen por mi cara, en una mezcla de añoranza y alegría. Bueno, eso y que tengo a Coldplay sonando, con su “Fix you”. En Londres no hubieron lágrimas, excepto las dos primeras noches. Estaba feliz pero asustado, esperanzado pero triste por la pérdida de mi gran amor. Me sentía fuerte y vulnerable a la vez. Recuerdo escuchar “Sometimes you can’t make it on your own” de U2, llorando en voz baja para que mis dos compis de habitación no se enteraran. Recuerdo las noches en vela en aquella litera, soñando con el futuro, que día a día ocupaba más en mi cabeza que el pasado.

Lo cierto es que tuve “ángel” en aquella aventura. Elena, Aguasanta, y pronto se unió Leticia a la aventura. Una chica a la que admiro por encima de todas las cosas. Leticia llegó llorando a la casa donde viví tras el hostal (mis dos compis vivían al final de la calle y seguíamos haciendo casi todo juntos). En su maleta, la ropa para una semana, y en su bolsillo, unos pocos cientos de euros. Pero todo el valor del mundo en su corazón. En la actualidad tiene un trabajo que la lleva de viaje por todo el mundo… ¡Ha triunfado más que ninguno! Nos hicimos inseparables, y empezamos a buscar trabajo juntos.

Recuerdo con cariño el día que lo conseguimos. Era una agencia de trabajo clandestina. Creo que la mujer que nos atendió se llamaba Sophie. Leticia y yo esperábamos en una sala llena de suramericanos, indios, marroquíes. Ella y yo no éramos distintos de ellos. Éramos inmigrantes en busca de una oportunidad. Los Job Centers (el equivalente a las oficinas del INEM) no habían dado resultado, ni siquiera conseguimos una entrevista en ellos. Sólo pasamos por entrevistas con funcionarios, y también muchos tests de nivel de inglés.

Elena & Leticia, by Luis Serrano

Elena & Leticia, by Luis Serrano

Leticia y yo nos cogimos de la mano con nervios, mientras entramos juntos a que nos examinaran como si fuéramos dos ilegales. Realmente le faltó olernos. Nos preguntó si hablábamos inglés. Respondimos que “un poco” (y así era, un POCO). Nos miró un poco más. Me dijo que me afeitara y me comprara una camisa negra. Luego nos dio a ambos una tarjeta y una hora. Teníamos que ver a un tal Hannibal, en un restaurante ubicado en Gabriel’s Wharf. Era un restaurante al lado del Támesis,  con terracita. Recuerdo salir de la “agencia” de trabajo, saltando de emoción con Leticia. Imaginad: nos habían rechazado incluso en el McDonald’s por no tener un nivel suficiente de inglés. Muchos deberían enfrentarse a eso para comprender mejor muchas cosas y ser más comprensivos con los que vienen “de fuera”.

Fuimos a comprar la camisa negra, que aún guardo, me afeité y fuimos a la entrevista. Ambos conseguimos el puesto. Yo duré dos semanas, Leticia se quedó un poco más y evolucionó. Mi puesto lo cubrió Elena, cuando me fui. Dos semanas de nervios al acercarme a una mesa a preguntar qué deseaban tomar. Dos semanas de saber lo que era el cansancio físico después de un día de trabajo. Recogiendo bolsas de basura, esquivando borrachos, sirviendo mesas donde se sentaba gente de Cosmopolitan o ITV (quedaban cerca del sitio, y se comía bien). Dos semanas de rellenar botes de tomate Heinz, sacar brillo a cubiertos con vinagre, correr a la cocina a por el plato cuando sonaba una campanita. Dos semanas de aprender a cobrar con VISA, de equivocarme con los tickets, de tropezar con algún cliente borde que ponía el pie cuando pasaba con una bandeja llena de comida. Pero en definitiva, dos semanas que me enseñaron más que 10 años de trabajo como informático. Cuando no coincidía con Leticia, la echaba de menos. Mi compañera de aventuras. Una persona que, junto a Elena y Aguasanta, significan mucho. A su lado, nací de nuevo. A su lado, mi antiguo yo murió, siendo sustituido por alguien más fuerte, más comprensivo, más paciente, más luchador, más confiado.

Leticia, by Luis Serrano

Leticia, by Luis Serrano

El trabajo de la camisa negra, el tomate Heinz y el vinagre en los cubiertos fue sustituido en 14 días por un puesto de Analista Informático / Project Manager en Surfpin.com. Un trabajo que conseguí poniendo un anuncio en gumtree.com. Decía, en pocas palabras: “Español recién llegado a Inglaterra, busco trabajo en el sector de IT. Mi inglés no es muy bueno pero aprendo rápido”. Alguien creyó en mí, y me llamó al día siguiente. Estaba yo en Greenwich, haciendo de turista, cuando recibí la llamada. Me citó para el día siguiente, y recuerdo perfectamente cómo fue. Era un edificio de oficinas, gris, sin personalidad, en un área bastante alejada del centro de Londres. Me puse mi camisa de la suerte, y convencí. La musa me acompañaba, y mi inglés era mejor que el que se habla después de unas cervezas. Tenía la maquinaria en overclock, y el tipo estaba receptivo. Me ofreció un salario que superaba con creces lo que había cobrado en España hasta la fecha, y tras un apretón de manos me dijo que podía empezar ese mismo día.

No le olvidaré, porque Sheetal Nehra, CEO de Surfpin, me dio la oportunidad de meter cabeza en el sector. Fue divertido trabajar con él y con mis compañeros. Todos ellos indios, adictos al té (me engancharon a mi también), y la secretaria de Hungría. Vivimos mucho juntos, incluido el atentado del 7 de Julio, que por cierto me pilló dentro del metro. Aún tengo el billete de ida sellado, y el de vuelta sin usar, de aquel día. Llegué 4 horas tarde al trabajo, y cuando llegué estaban llorando porque pensaban que estaba muerto. Pero esa triste y traumática historia me la salto, si no os importa.

Después de Surfpin, trabajé en Softwrap Ltd., una empresa formada completamente por sudafricanos. Una gente maravillosa también.

Elle McPherson (estas cosas sólo pasan en Londres), by Luis Serrano

Elle McPherson (estas cosas sólo pasan en Londres), by Luis Serrano

Cuando hablo con gente que ha vivido en el extranjero una larga temporada, les noto el mismo “síndrome” que padezco yo. El que ha visto el mundo y ha vuelto a su país, se da cuenta de que realmente no se siente en casa. Creo que emigrar te convierte en emigrante para siempre, no sólo mientras estás fuera. Porque yo llevo 4 años en Barcelona sintiendo que no echo raíces, y añorando lo que sentía viviendo fuera. En especial los inicios, aquellos meses de descubrir juntos la ciudad, de cibercafés, de comidas de bajo presupuesto (me harté de kebabs y pizza hut). Pero también aquella sensación de estar haciendo algo GRANDE en mayúsculas.

Recuerdo con especial cariño el día en que, café de Starbucks en una mano, paraguas en la otra, y camino de la oficina con prisas, me paré en seco en mitad de la calle. El mismo instinto que, sentado en casa de mis padres ante una ventana de chat me susurró “Dile que sí a esa chica. Vete a Londres”, volvió a hablarme. Me quedé parado para escuchar a esa voz. Y me dijo: “Hey… te das cuenta. Lo has conseguido. Eres uno más. Te has mezclado entre esta gente. Hablas su idioma. Tienes tu café en la mano, pagado con libras que has ganado en este país. Vas camino de tu oficina, donde te esperan. Tienes aquí amigos, una cuenta bancaria, un buen trabajo y el National Insurance Number. Mírate. Lo has hecho, tío. Enhorabuena”.


Vídeo resumen de mi vivencia, dedicado a mi familia y amigos: “A veces


Sobre el Autor

luis

Technical Project Manager, con más de 15 años de experiencia en desarrollo web. Fotógrafo y productor de vídeo amateur. Bloguero, usuario activo de varias redes sociales, especialmente calles, cafeterías y restaurantes. Fan de Batman. Felizmente casado con una chica geek. Nómada.

  • Joder tío, me ha encantado esta entrada… No conocía tu blog, hace poco te tengo en el twitter y me ha atraido tu entrada. La he leido y me has dejado sin palabras… Sólo diré: Enhorabuena macho! Me alegro mucho de que lo consiguieras y superaras todos los obstáculos que esta injusta vida te planta en el camino…
    Si alguna vez quieres compartir un photowalk o lo que sea, vivo en Barcelona.
    Te seguiré de cerca 🙂
    Saludos.

    • Hola David! Yo te conozco por referencias, trabajo con Laura de Everis, que estuvo bajo tu mando 🙂 Ayer me vio de refilón mirando tu web y se quedó de piedra. El mundo es un pañuelo!

      Gracias por comentar, yo también te seguiré de cerca 🙂 Y el photowalk, sería un placer!

      • Jose

        mi enhorabuena,
        por 2 cosas:
        primera, la manera de expresar todos esos feelings que tuviste en tu aventura, las situaciones, las personas, los ambientes, consigues cautivar y envolver al lector con tu narrativa y llegar al corazón de la persona.
        segunda y más importante, el poder de decisión que tuviste en aquel delicado momento, todo el mundo tiene esa voz interior que nos habla, que nos indica el camino…, pero la gran mayoría de nosotros, la desatendemos, la enmascaramos, no le hacemos caso, convieritiéndonos así en perfectas máquinas de crear excusas para no hacer aquello que realmente nos dicta el corazón, en este caso te aplaudo y me quito el sombrero porque a pesar de todo, tu SI lo hiciste.
        para acabar me gustaría pedirte que no cambies eso, no permitas que el paso de los años, la comodidad de una vida estable o la opinión de otras personas rompan ese vínculo con tu esencia,
        un brindis por ese instinto!
        Tu compi de piso y amigo
        Jose

        • Gracias niño por tus palabras. A ti como te tengo en casa, te responderé en persona 😉

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  • carlos

    Joder todo lo que has escrito me ha traido muchos recuerdos es  como aquel que lee un libro y le atrapa pero a su vez no quiere que finalice, no se porque pero mientras leia  me entro una emocion, una congoja, pero nada,   esta pequeña parte de tu vida es solo una pequeña parte, aun te quedan muchas cosas, experciencias, aventuras, anecdotas que como gran viajante  seguro tendras mogollon. Gracias por compartir esta viviencia……! 

    • Gracias tío. Tú viviste aquel momento conmigo, el del adiós, y también conoces muy bien todo lo anterior.

      Un abrazo y gracias por seguir ahí!

  • larsen

    Nice post. I share many of the feelings you described, as well as some of the reasons for this radical change.
    Kudos from another expat, living in BCN

    • Thanks for the reply. Did you need a translator! 😛

      • larsen

        Shame on me, todavía me encuentro un poco más tranquilo escribiendo en Inglés 🙂

  • Jaime

    Ahora entiendo lo de la música melancólica esta manyana!! hehehe

    Solo puedo decir que me he sentido toooootalmente indentificado en tu historia, pasando por las misma penurias, experimentando sensaciones similiares y sitiendo que lo has conseguido, que te has integrado y lo has hecho tu solo. Yo pensaba que la sensacion de "no sentierse en casa" era simplemente debida al poco tiempo transcurrido desde de mi vuelta al pais (de hecho aun no tengo teclado con la enye ni acentos!).

    Anyway! Felicidades por tu articulo! Muy bueno!. Me ha hecho recordar todos los momentos duros y felices, experiencias positivas y negativas, etc etc por las que yo tambien pase

  • jose

    Luis, que valiente eres. Desde luego mi vida ha sido/es/será completamente diferente a la tuya, pero es la que me he labrado para bien o para mal. Aqui estoy leyendote y sintiendo una ligera envidia por el hecho de haber estado en Inglaterra y podido aprender inglés. Pero es lo que hay.
    Tu vales mucho!!
    Gracias por ser la primera persona que me pidió amistad en fb. Imposible de olvidar. No he puesto mi apellido por ningún lado, pero I guess you know who I am.  

    • Sé quién eres, Moz! Gracias por tus palabras y por estar ahí!

  • Lo primero de todo es darte la enhorabuena por la entrada. Leerte ha logrado emocionarme y ha hecho que me plantee muchas cosas.
     
    Los que habéis vivido en el extranjero durante una larga temporada tenéis algo especial. Ese tipo de experiencias os dan tablas, os hacen crecer como personas en muchos aspectos y es por eso que os admiro. Ójala yo sea capaz de hacer algo así algún día!
     
    La de Londres fue una gran experiencia gracias a la cual eres quien eres a día de hoy,  pero ahora te quedan otras muchas por vivir y seguramente haya más que te marquen. Así que disfruta de cada momento, de cada persona que conozcas, cada viaje, cada proyecto… Quién sabe? A lo mejor en unos años nos cuentas otra experiencia que ha marcado otra etapa en tu vida! 🙂
     
    Gracias por compartir algo tan personal e importante para ti con nosotros.
     
    Un abrazo!!!
     
    PD: Has conseguido que te admire un poco más, si cabe! No dejes que nada cambie esa actitud que tienes ante las dificultades, ante la vida en general. Eres mu grande!!!!
     
     
     
     

    • Grazie mille! 😛 Menudo baño de amoL estoy recibiendo en los comentarios, si lo sé, lo escribo antes jaja!

      • Pos nada! Ya sabes, nos encanta leerte! 🙂
         
        Eres capaz de transmitir muchas emociones, sensaciones, con tus palabras, tus fotos… y eso no es fácil!
         
        Enhorabuena!!!!

  • Siempre he pensado que si la vida me diera un revés semejante me marcharía lejos, muy lejos, mucho más lejos que Londres y que Europa entera… pero acojona que no veas, verte en esa tesitura, en esos momentos de bajón en los que el mundo no importa para nada y echarle esos huevos que le echaste tú.
    Yo cuando estuve hundido no tardé tan poco en rehacerme ni le eché esas pelotas. Eres digno de admiración, y tu historia me ha inspirado muchísimo y creo que me inspirará en el futuro.
    Como decía un amigo mío, "levántate, mira al cielo, reza, y con dos cojones y al frente." Eso es.
    Un ejemplo Luis, eres un ejemplo. Te mereces tu felicidad.

    • No exageres hombre! No soy un ejemplo de nada 😛 Sólo decidí cambiar, y cuando apareció la idea no me lo pensé demasiado. Cuando le das muchas vueltas a algo es cuando salen las dudas, y a veces hay que tirarse a la piscina. Es una experiencia que recomiendo!

      Gracias por tus palabras!

  • Antiguo "Apañero del metal", me alegro. Dicen que a veces hace falta romper con todo para encontrar lo que se quiere, o se debe, o se ha nacido para hacer (bueno, en realidad lo digo yo, que estoy seudotrascendental o, simplemente, gilipollas qué es mi estado natural). Por un lado envidio tus "redaños" por romper con tus circunstancias (¿Se equivocó Gaset?). Por otro lado, no, todos tenemos nuestro camino.
     
    Un abrazo grande

  • Adoracion

    Sin conocerte de nada, es un relato precioso y emocionante de una etapa de tu vida. Hay que tener mucho valor para dar un giro así.
    Dice un familiar mio que "El dinero y los cojones están para las ocasiones."  Pues eso con un par…
    Las fotos son muy bonitas. Un abrazo

  • Miguel Serrano Gil

    Ufff.

    • Eso dije yo cuando acabé de escribir 😛

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  • Anna

    Lo importante en un  relato es que llegue a las personas, que las vivencias de quien escribe hagan transportarte  hasta allí, que sientas que tú mismo o misma estás en aquel lugar, y que sufras o rías conforme se vaya desarrollando la historia. Esto has conseguido en mí así que, antes querido cuñado y ahora querido amigo, te felicito de corazón.
    Mi más sincera enhorabuena por ser quien tú has querido ser, y , aunque llevaste miedo y tristeza en tu maleta, conseguiste cambiarlo por experiencias que poco a poco fueron llenando tu soledad de alegría y dejaron atrás lágrimas de dolor para convertirse en lágrimas de buenos recuerdos y añoranza.
    No todo el mundo tiene el valor de hacer lo que hiciste, que te honra o no dependiendo con el ojo que se mire, no todo el mundo necesita hacerlo, no todos tenemos las mismas necesidades pero desde luego si te honra que creíste en ti, luchaste por ti y venciste. Venciste porque conseguiste ir adelante, no quedarte en un penumbra y creíste que debías luchar. Eso, no irte solo a Londres, si no como siempre has dirigido tu vida, es lo que te hace ser hoy quien eres.
    Me alegro de haberte conocido y de conocerte siempre.
    Un fuerte abrazo.
    Nos vemos en una semana y poquito y con el permiso de tu compañero de piso. 🙂
     
    Psd: has conseguido a una semana de mi examen, motivarme e incluso pensar que igual este no es mi camino, así que enhorabuena de nuevo por llenar de sentimiento tu forma de expresarte. Perooo no te preocupes, que si es este mi camino.
    Enhorabuena por creer siempre en ti y en aquellos y aquellas que te respetamos, te apoyamos , te admiramos y te queremos. Gracias por compartirlo.
     
    Anna.

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  • Que grande eres!!!!
    He accedido a este post guiado por tu post de “Y el nómada se vuelve a mudar”. No sé por que he pinchado, quizás guiado por el instinto…. Pero has conseguido emocionarme, yo también vi mi vida derrumbarse una vez, y estuve a punto de irme a Colombia como voluntario, no lo hice por que la asociación con la que iba a ir canceló la partida en el momento en el que iba a ir. (sin nada en la maleta, tan solo ilusión) Luego, la chica con la que estoy ahora (casado y a la espera de una hija) apareció en mi vida y cambiaron mis planes….
    Luego el año pasado mi vida volvió a medio derrumbarse al perder a mi padre (una persona muy importante en mi vida y un apoyo incondicional a mis “locuras”), pero la vida volvió a sonreirme al darme la niña(para agosto).
    Al leer tu post me han venido a la memoria todos esos momentos que han modelado mi vida y me has hecho recordar todo lo que pasé y emocinarme. Se me han puesto los pelos de punta y la verdad es que creo que aunque la vida te da reveses, siempre marca por donde tienes que andar y todo sirve para aprender y para hacerte como persona y madurar.

    Un saludo Luis!

    • Gracias por el comentario Manolo 🙂 Me alegro que al final la historia acabara bien. Creo que el que no arriesga no gana, y en el momento en que abres tu vida a nuevas posibilidades, lo que te pasa no puede ser más que bueno. Sobre todo cuando se ha tocado fondo, intentar salir sólo puede traer recompensas.

      Un abrazo y gracias por pasearte por mi blog 🙂 Nos leemos!

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